La Plaza · La Casa de la Impresión
Tarjetas con tu nombre, antes de pagarlas.
Business cards with your name on them — before you pay.
Clásicas · 1,000 · $75 — papel grueso, frente y reverso.Acetato · 1,000 · $550 — no es papel: es lámina transparente, impresa por una cara y sin tinta blanca. Por eso su millar es otro.
- Elige o crea
- Tus datos
- Confirma
- Manda a hacer
Sin tinta blanca: aquí no va tinta, se ve a través
Escoge cómo brilla
El acetato es lámina: su previa se mira sobre fondo claro y fondo oscuro, aquí mismo. Este proveedor no imprime tinta blanca — en acetato, lo blanco de tu diseño no se imprime: se ve el fondo.
Clásicas · 1,000 · $75
La baraja de la casa · desliza de lado a lado y toca la tuya — son ejemplos inventados, hechos de muestra: ningún negocio de la baraja existe. La primera crea la tuya desde cero, con tus datos.
Tocar una tarjeta no te mueve de aquí: crece aquí mismo, en el escenario, frente y reverso.
Tu prueba de imprenta · Así se imprime
Así se imprime. Nada entra a producción sin tu aprobación.
Tamaño real: 3.5 × 2 pulgadas — así de grande llega a tu mano. Lo que ves es lo que se imprime.
Tu diseño quedó firmado
Al aprobar nacieron tus dos archivos de producción (frente y reverso, con sangrado), sellados con su huella. Si tocas cualquier cosa del diseño, el sello cae y al aprobar nace la versión siguiente. Guarda tus archivos: la casa te los pide en el WhatsApp de tu pedido para producir exactamente lo que aprobaste.
Mandar a hacer · Los datos del pedido
Tu espacio · Tus pedidos en esta casa
Tus pedidos viven en tu aparato, con su folio — sin cuenta y sin contraseña. Vuelve cuando quieras: tu tarjeta te espera tal como la dejaste, y reordenarla es un toque.
Todo el papel del oficio · Cada servicio dice cómo nace
Las tarjetas son la puerta; la casa imprime todo el papel de tu oficio. Cada servicio trae su rótulo, y el rótulo es la verdad de su rito. Y la verdad de la casa hoy es una sola: está en construcción — abriendo como máquina. Puedes mirar cada servicio y componer tu pedido en el escenario, con su precio entero en pantalla cuando lo tiene; lo que no nace hoy es el registro: ni folio ni cobro hasta que la casa pase su rito de graduación.
La Casa de la Impresión
Tu nombre, llevado al mundo — cuantas veces lo pidas.
Hoy la casa no produce pedidos: está en construcción, abriendo como máquina. Cuando gradúe, nada estará en un estante: tu pedido se producirá cuando tu pago con tarjeta quede marcado por el riel, y lo seguirás con tu folio, sin cuenta.
Y la regla quedará publicada como siempre, antes de cualquier cobro: si tu pedido no llega como lo aprobaste en tu prueba, la casa lo reimprime o te devuelve todo por el mismo camino, sin retención — y te lo dice por tu folio, en el acto, antes de que tengas que preguntar.
La Plaza
la plazaEl templo
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